jueves, 19 de enero de 2012

Un paso, una despedida

5 de diciembre de 2011
Mendoza Capital

Algo extraño que sucede en los viajes son las relaciones que uno crea en el camino,
"los amigos por cinco días"
como escuché a alguien por ahí decir.

Conocés gente de la manera más sencilla:

¿Te sobra un poco de aceite?
¿Sabés donde puedo comprar verduras?
¿Querés compartir una cerveza?
¿Fumás?

Y así nomás, tenés un amigo. Como cuando éramos chicos. Nada más sencillo.

Pueden tener poco o mucho en común, ser de continentes diferentes,
pero si hacen una excursión juntos o comparten una cena, ya está.

Por supuesto, las despedidas son, de algún modo, difíciles.
Y así de tanto me costó cuando me despedí de Mendoza.
El lugar donde había pasado mucho tiempo para la dimensión del mochilero. 

Hubo besos, abrazos, intercambios de correos electrónicos y promesas del estilo:

"¡Cuando vengas a Buenos Aires avisame!"

Todo muy rico, gracias por venir, nos vemos en Disney.
Nosotros nos vamos a Chile.

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