domingo, 5 de febrero de 2012

Un paso, muchas plazas

11 de diciembre de 2011
San Juan, Capital


Ese domingo en San Juan fue para mí un día de descanso.
Físico y mental.
Un desayuno irreal charlando con un viejito de cuento de hadas.
Era francés, tenía más años que Tutankamón,
unos ojos celestes más celestes que el cielo
y una actitud de un pibe de veinte mezclada con la sabiduría de faraón egipcio.

Una mañana de trabajo y una tarde de muchas plazas
era todo lo que necesitaba para reacomodar las ideas.

Y así fue.

Y escribí, mucho. Porque, al parecer, 
las plazas me inspiran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario