domingo, 5 de febrero de 2012

De Indios y Gringos, Parte II

12 de diciembre de 2011
San Juan, Valle Fértil

En lo único que pensaba Sky High cuando se bajó del micro era fumar un cigarrillo. Caminó tres pasos y recordó que tenía que recuperar su mochila, su Asteroide* portátil, así que retrocedió tres pasos.
En ese amague, se enteró después, logró evitar al Indio, al menos retrasar el encuentro unos cinco minutos.
-Need a place to spend the night? -le preguntó en un malísimo inglés cuando al fin pudo acercársele.
-Ya tengo reserva en Campo Base.
-(Mostrándole el logo en la remera) Soy de ahí. Vamos.
Inmediatamente, el Indio le ofreció llevarle la mochila. Su evidente y básico machismo expuesto obligó a Sky High a usar su carta  feminista. Tenía el orgullo en carga máxima, 100%.
-Dejá, no me pesa. Gracias. Estoy acostumbrada. Además, amo cargar mi mochila.
Era en parte verdad, pero le pesaba en la dolorida espalda. Su orgullo exacerbado le daría fuerzas.
Sky High ya sabía del Indio y sus características gracias a los comentarios de The Gang. Ellos habían hecho esa excursión antes de conocerla y la habían advertido. Estaba preparada.
De camino al hostel compartieron una charla que resultó demasiado amena para dos personas que recién se conocen. ¿Era buena onda instantánea o una actuación merecedora de Oscar al mejor actor de reparto?
Al llegar, ella se instaló con la computadora y él con la netbook a hacer cuentas y administración.
Compartieron unos mates que preparó ella y arruinó luego él y al cabo de un rato:
-No hay nadie más en el hostel. Bah, salvo el Gringo, pero está de excursión con una pareja de italianos. ¿Almorzamos juntos? 



*Asteroide: En referencia al Asteroide B612, del cuento El Principito. Así había nombrado Sky High a su departamento en el centro porteño por ser igual de pequeño que aquel mundo y ser todo su mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario