lunes, 19 de marzo de 2012

San Juan Reloaded, Parte III

18 de diciembre de 2011
San Juan, Capital

Al día siguiente, Sky High se levantó temprano, desayunó y salió de paseo. Había llegado el momento de seguir camino, de seguir el movimiento, pero no sabía para dónde. Pasaba ratos largos mirando mapas y opciones, pero todas tenían un pero, ninguna le cerraba el 100 por ciento de las veces.
Además, se acercaba la Navidad y para ella era una de esas fechas "ni". Había sido importante de chica, claro, como para todos los chicos. Había sido regalos, fuegos artificiales, comida rica. Unos años después, ya empezó a no gustarle tanto. Las reuniones en su casa eran de pocos asistentes, muchas peleas, y esperar a las doce para poder irse a dormir. Unos años después, era esperar a que llegaran las doce y media para que la pasara a buscar su novio e irse con él y su familia. Un tiempo después, era no tener ganas de pasarla con la familia de su novio. Luego, no tener ganas de pasar las fiestas con nadie porque una persona no estaría más a la mesa y se volvía muy evidente. Por suerte, con un niño nuevo en la familia, y un esposo menos, la Navidad pasó a tener otro sentido. Pero ahora, a muchos kilómetros de casa, la Navidad sola le caía raro al estómago. Como cuando uno come algo que le cae mal, levemente mal, molesto, incómodo.
¿Qué haría ahora? ¿A dónde iría? Había un plan lejano, un plan para la víspera de Año Nuevo, pero no quería ir tan al norte tan rápido. Sabía que quería conocer un poco más abajo antes de subir.
Una idea se empezó a formar en su cabeza. 
Mientras tanto, tomó la cartera, los anteojos de sol y los puchos y se fue a pasear por el centro de San Juan, específicamente, a la Torre de la Catedral.
Ya la había visto antes y el hecho de que sea una Catedral y que le cobraran cinco pesos por subir a la torre la había desalentado. Las iglesias no eran lo suyo y ver la ciudad desde arribita no la emocionaba demasiado. Sin embargo, ante ningún otro plan mejor, fue.
En la base se encontró con un viejito y un ascensor. El hombre trabajaba allí y sus únicas tareas eran cobrar los  cinco pesos de entrada y contarle al mundo sobre el terremoto de San Juan de 1944. Él lo había sufrido en carne propia siendo niño y relataba los hechos con un dolor curtido en la voz. Hasta había escrito un pequeño libro al respecto. En ese momento, Sky High era su contacto con el mundo exterior y así fue como ella se enteró de que el campanil de la catedral era una torre/mirador de 53 metros de altura y que el terremoto había matado a 15 mil personas.
Mientras esperaban que bajara el ascensor para poder subir, Sky High conversó con el viejito y escuchó las historias que él tenía para contar. Sky High tuvo la sensación de que no mucha gente se detenía a escucharlo y le regaló una expresión de interés y un par de preguntas puntuales. El viejito le devolvió el regalo con un relato detallado y un brillo en los ojos que denotaba emoción.
Cuando se hizo evidente que el ascensor estaba tardando demasiado, el viejito explicó la razón. Al parecer, las parejitas de adolescentes subían y dejaban la puerta del ascensor abierta para asegurarse intimidad y unos besos con paisaje. Muy romántico para unos, muy molesto para otros, como por ejemplo, para los que no tenían a nadie que besar y habían pagado para subir a ver el paisaje.
Finalmente, el ayudante del viejito subió todos los escalones hasta la cima y cerró la puerta del ascensor. Unos segundos después, Sky High estaba en camino hacia arriba.
Y obviamente, encontró a una parejita a los besos en el "Cogedero Municipal" como lo apodó mentalmente. 
Entonces, Sky High se fumó medio cigarrillo mientras sacaba dos o, como mucho, tres fotos para luego bajar enseguida.
Sentía que tenía que darle privacidad a quien la necesita y más cuando paga cinco pesos por ella.

***

Sentada bajo un árbol de la poblada plaza a los pies de la catedral y escribiendo lo que acaban de leer, la encontraron el italiano y la australiana de Valle Fértil. Él gritó su nombre y ella levantó la vista de inmediato. ¿Quién la conocía en San Juan capital? De seguro sería una tocaya. Pero no, ahí estaban, los dos recientes amantes, compañeros de viaje, mirándola con una sonrisa que decía "No puedo creer que te encontramos acá" y se fueron a festejar las casualidades de la vida con una cerveza en un bar en la peatonal del centro.
Charlaron sobre las banalidades que charlan los desconocidos que se conocen un poco y Sky High se enteró de que su perfil daba para vivir en el Chaltén. Ni idea de dónde queda ni cómo es el lugar tenía ella, pero hizo nota mental de averiguarlo, cosa que hasta el día de hoy no lo hizo, y ver si es verdad que era un lugar viable. Cuando se terminaron la cerveza y los temas de conversación, se desearon buen viaje, se prometieron hacerse amigos en Facebook y esas cosas y partieron cada uno por su lado. El italiano y la australiana seguirían viaje juntos en una minihistoria de amor pasajero que quién sabe cómo habrá terminado y Sky High partió sola a conocer la puerta de la casa de Sarmiento, aquel que nunca había faltado a clases y le había dado nombre a su escuela primaria.
Dos fotos que podrían ser tranquilamente vendidas a la editorial Santillana para la próxima edición de Historia Argentina, tercer grado, y Sky High volvió al hostel.
El lugar estaba tranquilo y ella también. En la habitación se encontró con una pareja de amigas o simplemente una pareja y conversó un rato con ellas. Una era de Córdoba y le recomendó visitar Mina Clavero, Nono, Cura Brochero, y la idea que tenía en la cabeza comenzó a tomar más y más forma.
Sacó un pasaje a Córdoba y le escribió la siguiente línea al Obnoxious American, con quien nunca había perdido contacto, por eso sabía que estaba allá. El correo electrónico decía algo más o menos así:

"Necesito que me hagas un favor. ¿Podrías retirar un paquete que le enviaré a una amiga que está en Córdoba? Ella no puede irlo a buscar a la terminal. Necesito que se lo guardes hasta que ella pueda irlo a buscar a tu hostel. Después te mando por mensaje los datos de la empresa y la hora de la encomienda. Muchas gracias".




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