16 de diciembre de 2011
San Juan, Capital
Por esas cosas del destino y la Internet, Sky High se tomó el micro de las 3 de la mañana que salía de Valle Fértil con destino a San Juan Capital. Su duda de por qué había un servicio a esa hora quedó resuelta al poner un pie en el ómnibus. Todos los pasajeros parecían ser pueblerinos de Valle Fértil en camino a la capital a hacer trámites, cosas de bancos, hospitales, etc. Volver a la civilización. Y eso era lo que Sky High estaba haciendo y necesitando.
Luego de un pequeño inconveniente por sobreventa de pasajes, con su debido pico de presión arterial en el cuerpo de Sky High, estaba sentada y lista para partir. En estos casos de nervios, a ella le daba por la verborragia y así fue que, sin saber cómo, se encontró charlando con su compañera de asiento.
-ah... ¿y viniste a conocer el Valle de la Luna?
-Sí, me encantó. Me enamoré de ese lugar.
-Me imagino. Es hermoso. Mi marido trabaja allí y cada vez que puede me lleva de paseo.
-Ah, no sabés cómo me gustaría trabajar ahí. Estuve charlando con Daniel y me contó que no hay guías en inglés. Como yo soy traductora, ¡hasta bromeamos con que podría tener un empleo!
-Es verdad. Fuera de broma, si te interesa, puedo hablar con mi marido. Quizás te consigue un puesto de guía en inglés.
-Uf, sería interesante -Fue lo único que pudo contestar. Demasiadas emociones juntas y sintiéndose incapaz de tomar una decisión asi-. Muchas gracias. Tengo planeado volver en unos días. Lo iré a buscar en nombre tuyo -Por supuesto, Sky High nunca, al día de hoy, volvió al Valle Fértil, pero uno nunca sabe-. Muchas gracias.
De la terminal de San Juan al hostel era camino conocido, así que solo le quedaba tiempo para preocuparse por su trabajo. Tenía que descargar un capítulo de una serie y subtitularlo para primera hora de la tarde. Eran recién las 7 am, pero igualmente era correr con el tiempo. ¿Misión imposible? Se verá.
Al llegar al viejo y amistoso hostel que la recibió cuando escapada del otro horrible, le volvió a dar la bienvenida, esta vez, salvandola de otro monstruo: La conexión fallida.
Revoleó, literalmente, revoleó la mochila en el cuarto (el mismo cuarto que hacía diez días atrás, pero esta vez sin viejito lindo) y se ubicó en el patio/escritorio.
Dos intentos fallidos y pidió auxilio a la recepcionista del hostel.
-¿Puedo intentar descargar algo en esta máquina?
-Dale.
Dos intentos fallidos más y eran las diez de la mañana. Sky High salió en busca de un locutorio. El segundo fue el Jackpot.
-Necesito descargar un archivo de 700 megas. ¿Creés que se podrá? Mirá que me viene dando error en todos lados.
-(Con cara de circunstancia) Y sí, ¡pero te va a tardar como 10 minutos! -dijo como si eso fuera algo malo.
-¡Aleluya! -gritó Sky High en su cerebro. Al empleado del cyber simplemente le agradeció-. Gracias.
Esos 10 minutos de felicidad, mientras controlaba de reojo la barra de descarga, le permitieron contestar mails, pasear por Facebook, saltar de link en link, con toda calma.
Un ratito después, ya estaba de nuevo en el hostel, trabajando a toda prisa, pero sin mucho estrés.
Con el archivo listo y enviado, se dedicó a pasear un poco más por allí, a tomar unos mates con sanguchito en una paza, a fumar un cigarrillo en la terraza del hostel, a hacerse la cena y a irse a dormir temprano. Después de todo, había sido un día largo.
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