viernes, 18 de abril de 2014

Un paso, una mama

Si lo tuve todo y luego nada.
Si fue mejor la nada que tenerlo todo.

Si los grises me aburren
y los extremos me lastiman.

Si rechazo todo lo que quiero
Si necesito todo lo que rechazo.

Si sueño miles de sueños
si pesadillo miles de pesadillas.

Si un día no me levanto
si las noches me las desvelo.

Si una caricia me mata
y una indiferencia me revive.

Si todas las certezas se vuelven dudas,
si las preguntas llegan después que las respuestas.

Si darlo todo me deja vacía,
si vacía me quedo cuando todo lo guardo.

Si la compañía me deja sola,
y la soledad me acompaña sin descanso.

Si los días me asustan más que las noches,
si el futuro es menos incierto que el pasado.

Si la enfermedad me cura,
y la paz me desespera.

Si un paisaje me abruma
Y un encierro me libera.

Si no puedo encontrarte si no sé quién sos.

Si todo se define al desdibujarse.

Si la sonrisa es hielo cruel
Y un abrazo es sanador.

¿Dónde están esos brazos que todo lo contienen?

¿Dónde están tu palabras cuyo eco retumba en el silencio
con un grito ensordecedor que solo se escucha desde adentro?

¿Dónde está tu locura que tanta calma me traía?

¿Dónde están tus incoherencias tan esclarecedoras?

¿Y tus palabras que escribías a los gritos?

¿Dónde?

Porque a veces, casi nunca pero constantemente,


Te necesito.

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